El histórico juicio a Jordi Pujol arranca con el expresidente conectado por videoconferencia desde Barcelona

El histórico juicio a Jordi Pujol arranca con el expresidente conectado por videoconferencia desde Barcelona

jordi pujol

MADRID, 20 de Enero de 2026 – Más de una década después de que confesara tener una fortuna oculta en el extranjero, el expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol, de 95 años, se sienta finalmente en el banquillo. Un tribunal de la Audiencia Nacional inició el pasado 24 de noviembre el macrojuicio contra él, sus siete hijos y más de una decena de empresarios, acusados de formar una organización criminal que se habría enriquecido durante décadas aprovechando el poder político. Pujol, con un deterioro cognitivo moderado, sigue las vistas desde su domicilio barcelonés por orden judicial.

Los cargos: de la asociación ilícita al blanqueo

La Fiscalía Anticorrupción sostiene que la familia Pujol Ferrusola, encabezada por Jordi Pujol y su ya fallecida esposa, Marta Ferrusola (excluida del proceso por demencia), actuó como una organización jerarquizada. Se les imputan los delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsedad documental, delitos contra la Hacienda Pública y alzamiento de bienes. El ministerio público reclama la devolución de más de 45 millones de euros, presuntamente obtenidos de forma ilícita.

El núcleo de la acusación es que Pujol, aprovechando su condición de presidente de la Generalitat (1980-2003) y líder de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), tejió una red de clientelismo con empresarios afines. A cambio de influir en adjudicaciones de obras públicas, la familia habría recibido pagos millonarios que luego ocultó en cuentas de Andorra mediante complejas estructuras societarias.

Las peticiones de la Fiscalía

AcusadoPena solicitadaDelitos principales
Jordi Pujol Soley9 años de cárcelAsociación ilícita, blanqueo
Jordi Pujol Ferrusola (hijo mayor)29 años de cárcelAsociación ilícita, blanqueo, 5 delitos fiscales, falsedad
Mercè Gironés (exmujer del primogénito)17 años de cárcelBlanqueo
Resto de hijos (Josep, Marta, Pere, Oriol, Mireia, Oleguer)Entre 8 y 14 añosAsociación ilícita, blanqueo
Empresarios acusados (10 personas)Entre 2 y 3 añosBlanqueo, falsedad documental

La defensa: la teoría de la herencia y la «Operación Cataluña»

La línea de defensa de la familia Pujol se mantiene inalterada desde julio de 2014, cuando el expresidente reconoció en un comunicado la existencia de dinero en Andorra. Sostienen que los fondos, que nunca encontraron «el momento adecuado» para regularizar, proceden íntegramente de una herencia de su padre, Florenci Pujol, un banquero. El juez instructor, José de la Mata, ya señaló en 2020 que no había encontrado «indicios sólidos» que acreditaran este origen.

Además, los letrados del clan han planteado en las primeras sesiones del juicio que la investigación nació de forma ilícita, vinculándola a la llamada «Operación Cataluña» –las presuntas maniobras de servicios policiales durante el gobierno de Mariano Rajoy para desprestigiar a independentistas–. Alegan que los primeros datos bancarios se obtuvieron de manera irregular, lo que contaminaría todo el proceso.

Un juicio con el expresidente por videoconferencia

Uno de los momentos clave previos al juicio fue la valoración del estado de salud de Jordi Pujol. Un informe forense encargado por la Audiencia Nacional diagnosticó un «trastorno neurocognitivo mayor de tipo mixto (Alzheimer y vascular)» y un deterioro cognitivo moderado. Los médicos consideraron que no estaba en condiciones de desplazarse a Madrid ni de defenderse con autosuficiencia.

Tras escuchar al expresidente por videoconferencia –quien declaró: «Estoy a su disposición para responder lo mejor que sepa, pero muy en forma no estoy»–, el tribunal presidido por el magistrado José Ricardo de Prada decidió que el juicio continuaría con su presencia telemática. La sala revisará su situación cuando le toque declarar activamente, previsiblemente en la primavera de 2026.

Un proceso que juzga una época

El llamado ‘caso Pujol’ es más que un juicio por corrupción; es el enjuiciamiento de una forma de entender el poder durante los 23 años del pujolismo. Con 55 sesiones previstas y más de 250 testigos citados –entre ellos, políticos, expolicías y exbanqueros–, el proceso se alargará hasta finales de abril de 2026. La sentencia decidirá no solo el futuro penal de la familia, sino también cómo quedará grabado en la historia el legado de quien durante décadas fue el patriarca indiscutible de la política catalana.

Preguntas Frecuentes

¿De cuánto dinero estamos hablando?

Las cifras varían. La Fiscalía habla de más de 45 millones de euros que la familia debe devolver. En el auto de procesamiento se detalla un ingreso en efectivo de 307 millones de pesetas (unos 1,84 millones de euros) en 2000 en una cuenta de Andorra a nombre de Jordi Pujol, por el que Hacienda calculó un fraude de 885.651 euros (ya prescrito). Otras estimaciones policiales y periodísticas han manejado cifras mucho más altas a lo largo de los años.

¿Qué dice la familia Pujol para defenderse?

Mantienen que todo el patrimonio investigado procede de una herencia del abuelo Florenci Pujol, quien, por miedo a la inestabilidad política, la dejó en el extranjero para sus nietos. Alegan que no hubo cobro de comisiones ni tráfico de influencias, y que el origen de la investigación está viciado por motivaciones políticas.

¿Por qué es un juicio histórico?

Porque es la primera vez que se sienta en el banquillo un expresidente de Cataluña por corrupción, junto a toda su familia. El proceso busca esclarecer si los 23 años de gobierno de Jordi Pujol estuvieron sustentados por un sistema de clientelismo y enriquecimiento ilícito, lo que marcará profundamente la interpretación histórica de esa era política.